Falsa
Pobre alma fingida, Pretende aceptar la vida, Pero por encima solo se pinta una carita de alegría. Pobre alma fingida, Intenta ocultar sus llamas sobre sábanas, Ocupa ayuda, Porque pronto quedarán solo cenizas, En un páramo de tierras infértiles y podridas.
Mesa
Entre tantas mesas elegiste la de madera; La de falsa madera. Pretende ser una mesa de verdad, Por suerte no te astilla directamente, Pero sus rayones le dicen a la gente lo tan odioso que eres. No te das cuenta de los chicles debajo, Ríes sobre tu silla, Y cuando te vas, Los murmuros no cesan. Te sentaste en la peor de las mesas, En esa dónde nadie te quiere, Donde nadie te tolera; Donde fingen reír, Pero solo se burlan de ti.
Pecado
Pensé nunca amar, hasta que logré encontrar ese tu mirar tan peculiar. Eres el sonido que a mi alma acompaña, eres la música tan leal, eres las palabras que me hacen reconocer que a mi corazón solo le faltaba un poco de tu ser. Pasé tanto tiempo sufriendo de sed, y fuiste el oasis que logró curarme de esta enfermedad que me mataba lentamente. Si lloro nuevamente, ámame más intensamente, porque frente a ti he de llorar, frente a ti me he de entregar.